Cómo ofrecer nutrición en tu gimnasio sin contratar a nadie

Opciones reales para añadir nutrición a tu gimnasio, qué puedes decir a tus socios y dónde está el límite profesional.

Por qué merece la pena

Casi todos los socios llegan con un objetivo que depende tanto de lo que comen como de lo que entrenan. Si el gimnasio solo cubre la mitad, el socio busca la otra mitad fuera, y suele encontrar consejos contradictorios.

Tres formas de hacerlo

Puedes colaborar con un dietista-nutricionista, formar a tu equipo en pautas generales o dar a los socios una herramienta digital. No son excluyentes: la herramienta resuelve el día a día y el profesional, los casos que lo requieren.

Dónde está el límite

Una app o un entrenador pueden orientar sobre hábitos y raciones. Las patologías, los trastornos alimentarios y el embarazo deben derivarse a un profesional sanitario. Déjalo claro desde el primer día.

Cómo presentarlo

Funciona mejor incluido en la cuota que como extra: lo usa más gente y se percibe como una mejora del servicio. Un cartel con QR en recepción y un aviso del equipo suelen bastar para arrancar.

¿Lo vemos en tu gimnasio?

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